“El Odio” de Mathieu Kassovitz

“El odio” (Francia, 1995) es una especie de “Pizza, birra, faso”, pero con una estética a lo “Picado Fino” (con una variedad interesante de encuadres como los que utilizó Esteban Sapir) En la película de Mathieu Kassovitz el conflicto es el punto de inflexión entre los marginales y la policía.

“El odio” tiene antecedentes en la muerte en 1993 del árabe Makomé, de 17 años, muerto de un disparo mientras era interrogado por la policía. Kassovitz participó en las manifestaciones de protesta y recuperó el trágico incidente para construir un día en la vida de tres jóvenes amigos que viven en un barrio marginal de la periferia parisina, durante los importantes disturbios sociales que se dieron a comienzos de los 90 (un joven de origen marroquí, un judío y un africano; los tres franceses)

Al igual que los jóvenes de “Pizza, Birra, Faso” y “Picado Fino”, “El Odio” es un sugestivo ensayo sobre la situación social de los jóvenes en las periferias de los barrios. Se estructura en fragmentos, en tiempo real, y concentra una contenida y constante violencia.

“El odio” se anticipó a la ola de violencia, protagonizada por jóvenes, que se desató en las ciudades de Francia, en 2006. Ese contexto social se construye en la película, una escritura de la división centro-periferia que no detiene sólo en una dicotomía espacial, sino que construye un conflicto social y cultural. El barrio en contraposición de las grandes urbes.